La tienda rural de Rústico
Antes de que existiera la tienda, existía el vivero. A fines de los años noventa, el padre de Nina acogió en su parcela en Quilimarí a un amigo que había quebrado con su vivero, para salvar sus plantas. Tiempo después el amigo se fue, llevándose las plantas madre y dejando todos los hijos que habían reproducido juntos. Sin saberlo, ese fue el comienzo de Rústico.
En 2003, después de años llevando plantas a Santiago y de gente que llegaba al vivero sin siquiera un letrero, abrió la tienda. Casi sin que se notara, se fue llenando sola: pasaban personas, ofrecían su trabajo, algunas se quedaban. Hay piezas que acompañan a Rústico desde hace más de veinte años, como la cerámica Gres y las cremas NinaAloe.
Hoy la tienda funciona como un puente entre quienes cultivan, mezclan, modelan o crean, y quienes pasan por la carretera y descubren algo que los conecta. Detrás de cada pieza hay historia, oficio y una red silenciosa de personas que sostienen este lugar desde distintos rincones.
La tienda rural de Rústico
Antes de que existiera la tienda, existía el vivero. A fines de los años noventa, el padre de Nina acogió en su parcela en Quilimarí a un amigo que había quebrado con su vivero, para salvar sus plantas. Tiempo después el amigo se fue, llevándose las plantas madre y dejando todos los hijos que habían reproducido juntos. Sin saberlo, ese fue el comienzo de Rústico.
En 2003, después de años llevando plantas a Santiago y de gente que llegaba al vivero sin siquiera un letrero, abrió la tienda. Casi sin que se notara, se fue llenando sola: pasaban personas, ofrecían su trabajo, algunas se quedaban. Hay piezas que acompañan a Rústico desde hace más de veinte años, como la cerámica Gres y las cremas NinaAloe.
Hoy la tienda funciona como un puente entre quienes cultivan, mezclan, modelan o crean, y quienes pasan por la carretera y descubren algo que los conecta. Detrás de cada pieza hay historia, oficio y una red silenciosa de personas que sostienen este lugar desde distintos rincones.
La tienda rural de Rústico
Antes de que existiera la tienda, existía el vivero. A fines de los años noventa, el padre de Nina acogió en su parcela en Quilimarí a un amigo que había quebrado con su vivero, para salvar sus plantas. Tiempo después el amigo se fue, llevándose las plantas madre y dejando todos los hijos que habían reproducido juntos. Sin saberlo, ese fue el comienzo de Rústico.
En 2003, después de años llevando plantas a Santiago y de gente que llegaba al vivero sin siquiera un letrero, abrió la tienda. Casi sin que se notara, se fue llenando sola: pasaban personas, ofrecían su trabajo, algunas se quedaban. Hay piezas que acompañan a Rústico desde hace más de veinte años, como la cerámica Gres y las cremas NinaAloe.
Hoy la tienda funciona como un puente entre quienes cultivan, mezclan, modelan o crean, y quienes pasan por la carretera y descubren algo que los conecta. Detrás de cada pieza hay historia, oficio y una red silenciosa de personas que sostienen este lugar desde distintos rincones.
En la tienda
NinaAloe
Cremas y preparados a base de aloe vera, elaborados a mano por Nina desde hace más de veinte años.
Conocer la línea →
Artesanía y objetos
Piezas hechas por manos locales: cerámica, tejidos, libros y objetos que conectan con la identidad del lugar.
Vivero
Cactus y suculentas cuidadas con paciencia. Plantas que crecen aquí y se van contigo.
Chalecos de Grace
Tejidos a mano en lana natural por Grace. Piezas únicas para el frío, pensadas para durar.
Experiencias
Además de la tienda, Rústico ofrece tres experiencias que se reservan aparte. Cada una a su propio ritmo, todas pensadas para detenerse.
- Tinajas de agua de mar caliente
Tinajas de madera con agua de mar a 40°C, frente al océano. Una pausa profunda entre el ruido del camino. Tres tamaños, de 3 a 6 personas, para compartir en grupo o en pareja.
Datos prácticos:
- Desde $40.000 (tina chica, hasta 3 personas)
- De martes a sábado, en horarios coordinados
- Ubicación: Orilleros, comuna de Los Vilos (no en la tienda)
- Reserva con anticipación
- Baño de Bosque (Shinrin-yoku)
Una caminata pausada por el bosque nativo de Palo Colorado, acompañada de reseñas botánicas e históricas de la zona. Una forma de reencontrarse con el ritmo del lugar. Con o sin meditación, según prefieras.
Datos prácticos:
- $50.000 grupo hasta 4 personas (+$5.000 por persona extra)
- Duración aproximada: 2 horas
- En Palo Colorado, junto a la tienda
- Cromoterapia Aura-Soma
“Una sesión personal con Nina, terapeuta registrada de Aura-Soma con más de diez años de experiencia. Eliges cuatro botellas de colores según tu intuición, y junto a Nina exploras su significado en tu camino personal.”
Datos prácticos:
- Valor a consultar
- Duración: hasta 90 minutos
- En la tienda, en horarios coordinados
- Más información: aura-soma.cl







